El I Ching – El Libro de las Mutaciones
El I Ching (también Yijing) es uno de los libros más antiguos del mundo. En 64 figuras describe las situaciones básicas de la vida y cómo se transforman. Durante milenios se ha consultado como libro de sabiduría y como oráculo.
Historia
Sus orígenes se remontan a más de 3000 años en la antigua China. Según la tradición, el legendario Fu Xi creó los ocho trigramas. Se dice que el rey Wen de Zhou los combinó en los 64 hexagramas hacia el 1050 a. C. y escribió los dictámenes; su hijo, el duque de Zhou, añadió los textos de las líneas.
Más tarde surgieron las «Diez Alas», comentarios atribuidos a Confucio y su escuela. Así el I Ching se convirtió en uno de los cinco clásicos confucianos e influyó también en el taoísmo.
En 1924 el sinólogo Richard Wilhelm publicó su traducción al alemán, realizada junto al erudito chino Lao Naixuan. Sigue considerándose de referencia y se difundió por el mundo, también en español, con un prólogo de C. G. Jung.
Idea central: el cambio
Todo está en constante cambio. El I Ching ve cada momento como un juego entre dos fuerzas, el yin y el yang. Quien reconoce la dirección de un cambio puede actuar en armonía con él.
Cómo se hace una consulta
1. Concéntrate y formula una pregunta abierta y sincera, p. ej. «¿Qué debo tener en cuenta sobre …?» en lugar de una simple pregunta de sí o no.
2. Lanza tres monedas seis veces. Cara vale 3, cruz vale 2. Cada suma (6, 7, 8 o 9) da una línea.
3. Las líneas se construyen de abajo hacia arriba hasta completar el hexagrama.
4. Lee el dictamen y la imagen. Si hay líneas mutantes, lee sus textos: se consideran especialmente importantes.
5. Las líneas mutantes se convierten en su contrario. Así surge un segundo hexagrama que muestra hacia dónde evoluciona la situación.
Cómo leer la respuesta
El I Ching no predice el futuro como un horóscopo. Refleja la situación y aconseja sobre la actitud. Lee con calma, deja actuar las imágenes y relaciónalas con tu pregunta. No repitas la misma pregunta enseguida.
Conceptos clave
- Yin
- Lo blando, receptivo, oscuro. Se representa con una línea partida (– –).
- Yang
- Lo firme, creativo, luminoso. Se representa con una línea entera (—).
- Línea
- La unidad más pequeña. Seis líneas forman un hexagrama, contadas de abajo hacia arriba.
- Trigrama
- Tres líneas. Hay ocho: cielo, tierra, trueno, agua, montaña, viento, fuego, lago.
- Hexagrama
- Seis líneas formadas por dos trigramas. Hay 64, cada uno con nombre, dictamen, imagen y textos de líneas.
- Línea mutante
- Una línea con valor 6 (yin viejo) o 9 (yang viejo). Está en movimiento y se convierte en su contrario.
- Línea en reposo
- Valor 7 (yang joven) u 8 (yin joven). Permanece igual.
- Dictamen
- El texto central de un hexagrama, que juzga la situación en conjunto.
- Imagen
- Describe la interacción de los dos trigramas y deriva de ella un consejo para el actuar del «noble».
- Hexagrama mutado
- Surge al invertir todas las líneas mutantes. Muestra hacia dónde se mueve la situación.
- El noble
- Alguien que actúa con sabiduría y en sintonía con el tiempo: el modelo de los textos.