Hexagrama 53: El Desarrollo
Hexagrama
53. El Desarrollo · Jian

Estructura del signo
El signo se compone de Sun (madera, penetración) arriba o afuera, y de Gen (montaña, quietud) abajo o adentro. Un árbol sobre la montaña se desarrolla de manera lenta y ordenada; en consecuencia, echa raíces firmes. De ahí surge la idea del desarrollo, que avanza paso a paso, paulatinamente. También las propiedades de las figuras apuntan a ello: adentro hay quietud, que preserva de las precipitaciones; afuera, penetración, que hace posibles el desarrollo y el progreso.
El Dictamen
El desarrollo. La muchacha es entregada en matrimonio. ¡Ventura! Es propicia la perseverancia. Pausado es el desarrollo que conduce a que la muchacha siga al varón a su hogar. Es preciso cumplir con las diversas formalidades antes de que el matrimonio se consume. Este desarrollo gradual puede trasladarse asimismo a otras circunstancias, siempre que se trate de relaciones correctas de cooperación, por ejemplo, al nombrar a un funcionario. Allí debe aguardarse un desarrollo regular. Un proceder precipitado no sería bueno. Ocurre lo mismo, en definitiva, cuando se desea ejercer influencia sobre otros. También en tal caso se trata de una vía correcta de desarrollo mediante el cultivo de la propia personalidad. Ninguna influencia agitadora tiene efectos duraderos. Del mismo modo, en lo interior el desarrollo debe seguir el mismo camino si se han de alcanzar resultados permanentes. Lo suave, lo adaptable y, sin embargo, penetrante es lo exterior, que ha de brotar de la quietud interior. Precisamente lo gradual del desarrollo hace necesario que exista la constancia. Pues únicamente la constancia hace que el lento progreso no termine por diluirse en la nada.
La Imagen
Sobre la montaña hay un árbol: la imagen del desarrollo. Así mora el noble en digna virtud para mejorar las costumbres. El árbol sobre la montaña es visible desde lejos, y su desarrollo influye en el paisaje de toda la comarca. No brota súbitamente como las plantas de los pantanos, sino que su crecimiento se efectúa de manera gradual. La acción sobre los hombres solo puede ser asimismo paulatina. Ningún influjo ni despertar repentinos son duraderos. El progreso ha de ser enteramente gradual. Y para alcanzar este progreso en la opinión pública y en las costumbres generales, es menester que la personalidad adquiera influencia y peso. Esto se logra mediante una labor cuidadosa y perseverante en el propio desenvolvimiento moral.
Las líneas
Línea 1
El ánsar salvaje se aproxima gradualmente a la orilla. El hijo joven está en peligro. Hay habladurías. Ninguna tacha. Las diferentes líneas tienen todas por imagen el vuelo gradual del ánsar salvaje. El ánsar salvaje es símbolo de la fidelidad conyugal. Se dice de ella que, tras la muerte del consorte, no vuelve a unirse con otro. La primera línea muestra la primera estación en el avance de las aves acuáticas desde el agua hacia las alturas. Se alcanza la orilla. La situación es la de un joven solitario que quiere comenzar a abrirse camino en la vida. Como no tiene a nadie que le salga al encuentro, sus primeros pasos son lentos y vacilantes, y se halla rodeado de peligro. Naturalmente, es blanco de múltiples críticas. Pero son precisamente las dificultades las que impiden que se precipite, y su progreso llega a buen término.
Línea 2▶ línea regente
El ánsar salvaje se aproxima gradualmente a la peña. Comer y beber en paz y concordia. ¡Ventura! La peña es un lugar seguro junto a la orilla. El desarrollo ha avanzado un paso más. Se ha superado la incertidumbre inicial y se ha hallado una posición firme que asegura el sustento decoroso de la vida. Este primer éxito, que abre el camino a las posibilidades de actuación, confiere al ánimo una cierta alegría, y uno avanza con sosiego hacia el futuro. Del ánsar salvaje se cuenta que llama a sus compañeras cuando encuentra alimento; tal es la imagen de la paz y de la concordia en la dicha. No se quiere la ventura para uno solo, sino que se está dispuesto a compartirla con los demás.
Línea 3
El ánsar salvaje se aproxima gradualmente a la meseta. El varón parte y no regresa. La mujer lleva un hijo en su seno, mas no lo da a luz. ¡Desventura! Es propicio rechazar a los bandoleros. La árida meseta no es lugar para el ánsar salvaje. Si vuela hacia allí, habrá errado su camino y habrá ido demasiado lejos. Ello contradice la ley del desarrollo. Así ocurre también en la vida humana. Si no se deja que las cosas maduren con calma, sino que uno se arroja con premura a la lucha por iniciativa propia, sobreviene la desventura. Se arriesga la propia vida y la familia perece por ello. Mas esto de ningún modo es necesario, sino tan solo la consecuencia de haber transgredido la ley del desarrollo natural. Si uno no busca el combate por propia voluntad, sino que se limita a sostener enérgicamente su puesto y a rechazar los ataques injustificados, todo marchará bien.
Línea 4
El ánsar salvaje se aproxima gradualmente al árbol. Acaso dé con una rama plana. Ninguna tacha. El árbol no es un sitio adecuado para el ánsar salvaje. Mas si es prudente, hallará una rama llana en la que posarse. En la vida, a lo largo del desarrollo, se llega a menudo a situaciones que no corresponden a la propia naturaleza, en las cuales resulta difícil sostenerse sin peligro. Entonces es importante ser prudente y flexible. Así es posible hallar, en medio del peligro, un lugar seguro donde sea factible vivir.
Línea 5▶ línea regente
El ánsar salvaje se aproxima gradualmente a la cumbre. La mujer no tiene hijos durante tres años. Al fin nada puede impedirlo. ¡Ventura! La cumbre es un sitio elevado. En un puesto encumbrado se cae fácilmente en el aislamiento. Se es incomprendido por aquel de quien se depende: la mujer por su esposo, el funcionario por su señor. La causa de ello son personas falsas que se han interpuesto. La consecuencia es que las relaciones permanecen estériles y nada se realiza. Pero el desarrollo trae consigo que tales malentendidos se disuelvan y que la unión, a la postre, llegue a consumarse.
Línea 6
El ánsar salvaje se aproxima gradualmente a las alturas nubosas. Sus plumas pueden emplearse para la danza sagrada. ¡Ventura! Aquí la vida ha llegado a su término. La obra se presenta consumada. Su trayectoria se eleva en lo alto hacia el cielo, como el vuelo de las ocas salvajes cuando han abandonado todo suelo terrenal. Vuelan allá arriba manteniendo el orden de su formación, trazando figuras de líneas severas. Y cuando sus plumas caen, pueden usarse como adorno en las pantomimas de las danzas sagradas del templo. Así, la vida de un hombre cabal es una luz brillante para los hombres de la tierra, que alzan la vista hacia él como hacia un modelo ejemplar.
Abajo ☶ Montaña (Gen)
- Dirección
- NE
- Elemento
- Montaña · Piedra
- Características
- Aquietador · Firme · Inmóvil · Delimitador
- Familia
- Hijo menor
Arriba ☴ Viento (Sun)
- Dirección
- SE
- Elemento
- Madera · Viento
- Características
- Suave · Penetrante · Gradual · Perseverante
- Familia
- Hija mayor