Hexagrama 55: La Plenitud

Hexagrama

55. La Plenitud · Feng

55. La Plenitud

Estructura del signo

Zhen es el movimiento, Li la llama, cuya cualidad es la claridad. Claridad en lo interior, movimiento hacia el exterior: esto engendra grandeza y plenitud. Es una época de elevada cultura la que queda representada por el signo. No obstante, en la circunstancia de tratarse de un punto culminante se halla ya implícito el pensamiento de que este extraordinario estado de plenitud no podrá sostenerse de manera duradera.

El Dictamen

La Plenitud tiene éxito. El rey la alcanza. No estés triste; debes ser como el sol al mediodía. No a todo mortal le es dado suscitar una época de suprema grandeza y plenitud. Ha de tratarse de un gobernante nato sobre los hombres aquel que sea capaz de tal cosa, puesto que su voluntad se halla dirigida a lo grande. El tiempo de una plenitud semejante suele ser breve. Ante la declinación subsiguiente, un sabio bien podría entristecerse. Mas semejante tristeza no le cuadra. Únicamente un hombre interiormente libre de preocupación y pesar puede hacer advenir un tiempo de plenitud. Debe ser como el sol al mediodía, que alumbra y alegra a todo cuanto mora bajo el cielo.

La Imagen

Trueno y relámpago llegan ambos: la imagen de La Plenitud. Así el noble decide los litigios y ejecuta los castigos. El signo guarda cierta relación con el signo «La Mordedura Tajante», N.º 21, donde trueno y relámpago se hallan asimismo reunidos, pero en orden inverso. Mientras que allí se fijan las leyes, aquí se ejecutan y aplican. En el interior, la claridad hace posible un examen minucioso de los hechos; en el exterior, la conmoción procura una ejecución rigurosa y precisa de los castigos.

Las líneas

Línea 1

Al encontrarse con su señor destinado, bien puede uno permanecer junto a él diez días, y no es un error. Ir hacia allí encuentra reconocimiento. Para suscitar un tiempo de plenitud, es menester la unión de claridad y movimiento enérgico. Donde ambas cualidades se reúnen en dos hombres, estos concuerdan entre sí; y aun si en el tiempo de la plenitud permanecen juntos durante un ciclo completo, no es demasiado prolongado ni constituye error alguno. Por consiguiente, bien puede acudirse para actuar; ello hallará reconocimiento.

Línea 2

La cortina es de tal abundancia que al mediodía se ven las estrellas polares. Al acudir se cosechan desconfianza y odio. Si mediante la verdad se le conmueve, sobreviene la ventura. Con frecuencia ocurre que entre el gobernante que quiere lo grande y el hombre capaz de llevar a cabo lo grande se interponen intrigas y maquinaciones facciosas, que causan un efecto oscurecedor semejante al de un eclipse solar. Entonces, en lugar del sol, se ven las estrellas del norte en el firmamento. El soberano es relegado a la penumbra por una facción que ha usurpado el poder. Si en un tiempo semejante se quisiera emprender algo con energía, tan sólo se tropezaría con desconfianza y envidia, que tornarían imposible todo movimiento. Es preciso entonces mantenerse interiormente afianzado en el poder de la verdad, que a la postre resulta tan poderosa que actúa de modo invisible sobre el soberano, de suerte que todo marche bien.

Línea 3

La maleza es de tal abundancia que al mediodía se ven las estrellas pequeñas. Se quiebra el brazo derecho. Ninguna tacha. Aquí se describe como imagen la progresiva ocultación del sol. En este punto se ha alcanzado la totalidad; por ello se ven al mediodía incluso las estrellas pequeñas. Trasladado esto a las circunstancias sociales, aquí el príncipe se halla tan eclipsado que aun los hombres más insignificantes logran abrirse paso. En tal situación, resulta imposible actuar para un hombre capaz que bien podría ser el brazo derecho del soberano. Es como si el brazo estuviera quebrado. Pero no es culpa suya hallarse impedido de actuar de semejante modo.

Línea 4

La cortina es de tal abundancia que al mediodía se ven las estrellas polares. Encuentra a su señor de igual rango. ¡Ventura! Aquí la tiniebla ya va menguando; por eso se encuentran lo afín con lo afín. También aquí ha de hallarse el complemento: a la disposición para actuar, la sabiduría necesaria. Entonces todo marchará bien. Se toma aquí en consideración el complemento inverso al del primer trazo. Allí la sabiduría debía ser complementada por la energía; aquí la energía, por la sabiduría.

Línea 5▶ línea regente

Llegan líneas brillantes, se avecinan bendición y gloria. ¡Ventura! El hombre que gobierna es modesto, de modo que es accesible al consejo de los capaces. Así acuden a su entorno hombres que le aportan las pautas directrices de la acción. Por ende sobrevienen bendición, gloria y ventura para él y para todo el pueblo.

Línea 6

Su casa está en plenitud. Cubre a su clan. Atisba a través de la puerta y ya no percibe a nadie. Durante tres años no ve nada. ¡Desventura! Queda retratado aquí un hombre que, debido a su soberbia y a su obstinación, consigue lo contrario de lo que ambiciona. Busca abundancia y esplendor para su morada. Desea imperiosamente ser señor en su casa. Mas con ello se enajena a su familia, de modo que finalmente queda en absoluto aislamiento.

Abajo ☲ Fuego (Li)

Dirección
S
Elemento
Fuego · Sol · Luz
Características
Clarificador · Luminoso · Adherente · Consciente · Bello
Familia
Hija mediana

Arriba ☳ Trueno (Dschen)

Dirección
E
Elemento
Madera · Trueno
Características
Estimulante · Despertador · Impulsor · Movilizador
Familia
Hijo mayor